Subida al Montgó desde Denia pasando por la “COVA DEL AIGUA”, con vistas a Javea.

El día 05 de enero del 2020, víspera de Reyes, tuvimos la gran suerte de poder disfrutar de unas panorámicas impresionantes de la costa alicantina desde la subida al Montgó. A partir del día 20 de ese mismo mes, se producirían desgraciadamente varios temporales que azotarían la zona.  

El recorrido es circular con un total de unos 21km y lo realizamos en aproximadamente 6 horas con paradas incluidas.  Tiene tramos difíciles, (si le preguntáis a nuestra mascota dará cuenta de ello),  pero las vistas son espectaculares. 

Como siempre, no os olvides de llevar suficiente agua, crema solar y calzado de montaña o  senderismo. 

Al llegar a Denia, tomamos la Avenida del Montgó, continuamos por el Camí Pou de la Muntanya, luego veremos un desvío a la derecha con el cartel “Camino de subida al Montgó”. Esta calle lleva el nombre de “Carrer de la Colónia”, y conduce hasta una pista de tierra con una cadena donde empieza el recorrido ( PR-CV 152).

Aparcamos cerca de la ermita de San Pere, a continuación os dejamos el enlace al parking: 

ENLACE APARCAMIENTO 

 Subimos por una pista de tierra dejando atrás los chalets. Esta va ascendiendo gradualmente.

 Llegamos a un cruce y seguimos por  la izquierda en  dirección Cova de l’Aigua. Antes de alcanzar un mirador, tomamos un sendero a la derecha para subir a la cueva. 

Esta senda no llevara en aproximadamente 20 minutos a la Cueva del agua. Las vistas durante este trayecto son muy bonitas. 

Este tramo es interesante y se hace ameno, hay mucha vegetación y salvamos algunas zonas más complicadas, ayudados por unas cuerdas pero sin más dificultad

En pocos metros hemos alcanzado la cueva. Un refugio natural desde donde tenemos unas vistas impresionante de la ciudad de Dénia y el mar. La cueva  está algo deteriorada, tiene algunas pintadas  y está cerrada con barras metálicas. Es famosa por su inscripción romana. En la epóca romana, un destacamento militar perteneciente a la Legión VII Gemina, utilizó la cueva como puesto de vigilancia de la costa hacia el año 238 d.C., y también custodiaron el depósito de agua dulce que tenía en su interior. 

Una vez visitada la cueva retrocedemos hasta el último cruce y continuamos por un sendero estrecho a la umbria  del Montgó hacia el Racó del Bou.  

El camino es de tierra y húmedo, pero es bastante cómodo. En pocos metros nos topamos con un panel indicativo, nos dirigimos hacia la cima. 

Esta parte en continuo crescendo, es mucho más empinada y requiere más cautela, el camino se estrecha. Las vistas siguen siendo igual de impresionantes

Subimos en dirección a la cima por una zona más empinada hasta ganar el cordal del monte, con algo de dificultad. Llegamos a otro panel indicativo. 

Seguimos hacia la cima, siempre subiendo pero ahora se suaviza un poco y nos permite apreciar vistas panorámicas de la zona, una preciosidad.

Desde aquí podemos ver la cruz de Denia, nosotros seguimos por la pequeña senda que se escurre pronto y subimos un tramo por algunas rocas, siguiendo las marcas o hitos. Si giramos la vista atrás la vistas son apoteósicas.

Coincidimos con unos parapentistas y pudimos disfrutar del espectáculo durante unos momentos. 

Ya estamos llegado a la cima del Montgó (752m), desde aquí las imágenes a vistas de pájaro son fantásticas, hasta donde alcanza casi nuestra imaginación, casi se confunden los horizontes. Indescriptible. Nos quedamos a comer frente la inmensidad del mar. 

Tras deleitarnos con la panorámica de 360º que nos ofrece la zona, decidimos emprender  la bajada, algo dura, pero con sumo cuidado y despacio se accede a una senda pedregosa, acompañados en todo momento con unas vistas de ensueño.

Giramos a la izquierda por el sendero estrecho y con algunas piedras sueltas. Perdemos altura, siguiendo el camino en un continuo zig-zag.

La sombra de la montaña nos acompaña durante este trayecto.

Pronto, nos encontramos con  varios postes con direcciones. El segundo nos indica el pequeño sendero que tomamos para ir  hacia la “Cova del Camell”

Al cabo de unos minutos , apreciamos unas barandillas que delimitan la “Cova del Camell”

Pasamos al otro flanco de montaña, y nos dirigimos a la derecha por esa pedrera durante unos pocos minutos hasta llegar nuevamente a un sendero de tierra.

Este camino nos conducirá directamente a la pista , pasamos por delante de un ” pequeño mausoleo” , un homenaje, que hicieron en diciembre 2019, a los aviadores que perdieron la vida el 05 de diciembre de 1950, “El Wellington, un bombardero ya entonces anticuado” se estrello contra la mole de piedra. 

Nos queda este último tramo del trayecto que nos conduce por la pista  “Camí de la Colònia”, un camino que bordea la cara norte del monte. 

El

El paseo de vuelta es un poco largo, pero cómodo y se hace ameno con las ultimas ojeadas al paisaje que nos envuelve y al juego de sombras que nos invita el caer de la tarde.

Se nos hizo prácticamente de noche cuando regresamos al punto de partida, pero disfrutamos mucho con esta ruta. Todas tienen su encanto particular, lo importante es descubrirlas y apasionarte en ello. 

Os recomendamos realizarla  en cuanto tengáis ocasión, esperando que os guste tanto como a nosotros. 

En los siguientes enlaces, disponéis de todas las fotos de esta excursión y un video: 

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Hasta la próxima aventurer@s