Castelló de Rugat: Nevera y Castillo de La Barcella – Penyes Llúcies

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La meteorología, muchas veces, nos condiciona el cambiar los planes previstos, debido, hoy 20 de noviembre del 2022, al fuerte viento, nos inclinamos a visitar un enclave cerca de casa. Concretamente en la población de Castelló de Rugat, una zona que nos ha sorprendido por su gran diversidad, tanto paisajística, cómo geológica. Ostenta una riqueza de biodiversidad magnífica. Visitamos la nevera de La Barcella y las ruinas de su castillo. asimismo, unas curiosas formaciones denominadas: «les Penyes Llúcies» cuya peculiaridad reside en que su roca suda y puede provocar vapor, cuando el sol las calienta y haya llovido los días anteriores, debido a unos pequeños acuíferos en su interior, confiriéndoles un color más oscuro 

A continuación, os indicamos el enlace a las recomendaciones de rigor y avisos importantes a tener en consideración, antes de emprender actividades de senderismo, así como la ficha técnica: 

Seguidamente, os dejamos las coordenadas donde aparcamos el coche: 

Enlace al aparcamiento

 Empezamos la ruta, dirigiéndonos al lavadero de Castelló de Rugat, tomaremos una calle a la izquierda que nos conduce hacia un sendero, hasta llegar a una piedra pintada de azul con una inscripción «Rutes de la Serra»,  

En poco tiempo, alcanzamos una pista, a la bifurcación, seguimos por la izquierda. A la siguiente piedra pintada, optamos por el mirador del Águila. El camino atraviesa un bosque, para abrir un claro que nos depara las primeras panorámicas del valle. 

A lo lejos, vislumbramos el Benicadell. El sendero, ahora, es mucho más estrecho, va sumando altitud poco a poco.

La siguiente señalización indica Mirador del Forn de calç. Las vistas se vuelven más amplias y distinguimos otras cimas de emblemáticas montañas, como la del Monduver. 

La pendiente se vuelve un poco más pronunciada y pedregosa. Apercibimos el Castillo de Perputxent , así como las vistas privilegiadas de La Vall d’ Albaida.

De pronto, se presenta una bifurcación, dirección la nevera de La Barcella. Encontramos dos paneles informativos. El primero con la historia de su Castillo, junto a la senda de los Nevateros o Senda dels Nevaters, le enfrenta, un pequeño sendero que culmina en sus vestigios. El segundo, con la utilidad de la nevera.

 Durante los siglos XVI al XIX, cuando estuvo en auge el comercio del hielo en el País Valenciano, los burgueses de los núcleos urbanos como Valencia, Xátiva y Ontinyent invertían grandes sumas de capital en la construcción de neveras y en los procesos de recogida, almacenaje y transporte de la nieve. La nevera, lógicamente, se había de cubrir con una cubierta de vigas y tejas para aislarla de los rayos solares. La nevera del Castellet o de la Barcella se localiza 700 m de altitud, entre la loma de l’Ullastre y la muela del Castellet, junto a la divisoria de términos de Salem y l’Orxa. Se trata de un pozo circular de 11,40 m de diámetro, 8,20m de máxima profundidad. Los arranques de dos arcos de medio punto, delatan una rústica crucería, que sería suficiente para soportar la cubierta. La última cosecha de nieve, que se recuerda en la zona, se efectúa a raíz de la nevada grande de 1926. A partir de aquel año, las neveras pasarían a ser definitivamente objetos de interés arqueológico

Efectuamos una ida y vuelta al Castillo de La Barcella. La subida es algo empinada, el sendero se pierde un poco y con bastante piedra suelta. 

 El Castellet de La Barcella o Castillejo de La Barcella.  La muela del Castellet, altitud 755m, se llama también «la barcella»  por la figura que tiene de una barchilla, (medida valenciana de capacidad para granos con forma de cajón troncocónico) invertida. En la cima se observan los restos de muro y parámetros de un castillo andalusí datado, arqueológicamente, en los siglos XII y XIII, que los musulmanes de las alquerías de la hoya, edificaron para tratar de resistir al avance de las tropas de Jaime I. La función fundamental de esta fortaleza denominada por los árabes «Almaraien» (las dos hogueras, los dos faros) era la de dar aviso, de noche y de día, en caso de peligro, a las medinas o centro urbano de Xátiva y Concentaina. Se abandono tras la conquista feudal en 1273.

Desde aquí, las vistas son fantásticas. Queda muy poco de las torres de vigía. 

Bajamos con cuidado, para proseguir por la derecha, por una pista forestal hasta alcanzar un establo abandonado, adquiriendo un amplio panorama de la Vall d ‘Albaida i la Serra Grossa.

Sin perdernos las estupendas vistas, el camino nos conduce a un collado, donde se ubica el corral de Poldo, que nos permite disfrutar de las imágenes del mar en el horizonte

Para el tramo siguiente, se recomienda pantalón largo y tener los brazos cubiertos para evitar las, un tanto,  bastas caricias de la vegetación de maquis. 

No obstante, nos complacemos durante dos kilómetros aproximadamente de este paseo en medio de esa mini jungla, que nos depara preciosas vistas y un sinfín de aromas.

Tras superar ese trecho, el camino se vuelve un poco más pedregoso y nos obsequia con claros y formidables imágenes de los valles de l’Orxa y adyacentes. Percibimos desde la  Loma del Manantial (820 m), a las Peñas Altas, la Peña Blanca (530 m), el Algebassó (503 m). A menor altura , los tres cerros que enmarcan el pueblo, la Buitrera (371 m), el Morquí (448 m) y la Ermita (372 m)

Entonces, nos paramos a comer cerca de las ruinas de un corral. Apreciamos las peculiares formas de las Penyes Llucies, que alcanzamos enseguida.

El enclave es muy bonito y nos permite unas panorámicas maravillosas del paisaje de la zona y del Castillo de Perputxent. 

Las palabras relax y desconexión cobran en este enclave su mejor definición. Nos apeamos otro ratito, para no perdernos un detalle de todo lo que nos ofrecen estas singulares peñas. 

Continuamos por una senda con bastante umbría, debido a los pinos, de suave bajada. Pasamos cerca de un abrevadero, donde nos sorprende, la cantidad de abejas bebiendo y nadando en el. 

Seguimos recto en la bifurcación para rehacer un tramo de camino y al llegar al corral, a la derecha para terminar la circular, bordeando chalets y campos de oliveras, hasta el pueblo, donde, desde el lavadero, volvemos al coche. 

Una aventura entretenida y amena, con una mini jungla de espinos y coscoja, estupenda y frondosa área de maquis y matorrales mediterráneos, así como unas privilegiadas vistas de sus paisajes. «Puerta al Benicadell» cuya figura predomina esta bonita ruta.  Para los amantes del mundo de los artrópodos, como nosotros, un tesoro para poder observar y preservar, el fascinante mundo de los insectos 

A continuación, os dejamos los enlaces a nuestras fotografías de Facebook, así como los tracks de Wikiloc y Relive: 

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Hasta la próxima aventurer@s!!