Ruta por los Acantilados de Benitatxell desde el Barranco de la Viuda.

El día 01 de noviembre del 2020, dada la buena meteorología, optamos por una ruta de mar y montaña. Una ruta espectacular, con vistas asombrosas, que quizá deslustran las obras de chalets, muy cerca de los acantilados. La excursión transcurre, primero por un barranco, para abocar a una cala, la de Llebeig, de casas de pescadores, para subir por una cuesta, que aunque impone, no supone demasiada  dificultad y emprender la senda que bordea los acantilados con casas-cuevas en el trayecto y llegar a la última cala de Moraig, con unos Arcs del Moraig muy bonitos, para regresar sobre nuestros pasos. Una ruta preciosa, con un tramo algo delicado pero que no entraña mucha dificultad. La pena, como se puede acceder en coche hasta la cala Moraig, es el estar más que concurrida. 

La ruta es lineal de unos 11 kilómetros que realizamos en 6 horas (con muchas paradas) .

Como siempre, os recomendamos llevar suficiente agua, zapatillas de senderismo o montaña y protección solar. En época de calor no es recomendable hacerla en horas centrales ya que el sol da de lleno en las paredes de los acantilados.

Para empezar el recorrido, nos acercamos  a la población de Moraira. Aparcaremos en la calle Canario, os dejamos el enlace: 

ENLACE PARKING

Nos dirigimos hacía el Barranc de la Viuda por la calle Gaviota, siguiendo las indicaciones de los paneles informativos. 

Bordearemos una finca, por un sendero que nos adentra en una arbolada con bastante vegetación de carrasca, pinos y algarrobos hasta llegar a un poste indicativo. Seguimos por la derecha para dirigirnos a la cala Llebeig.

Nos esperan unos 20 minutos de caminata a través del barranco, por piedras y rocas, pero que se salvan sin demasiada dificultad, eso si, extremando la precaución, las piedras están muy resbaladizas por la humedad y su pulido. 

El camino desemboca a la cala Llebeig. Aquí el lugar está muy concurrido de gente, que sube la pendiente o la baja y los que se detienen en la cala. La zona es muy bonita pero echamos de menos un poco de tranquilidad para relajarnos.   

Emprendemos la subida, con alguna parada para disfrutar de las vistas desde la altura de la cala, el sol está en su apogeo durante la ida, no hay prácticamente umbría, no obstante a la vuelta, las paredes de la montaña nos darán la sombra tan ansiada. Pasamos delante de la Cova del Morro del Bou casi al final de la pendiente. 

Paseamos por un sendero muy estrecho sin barandillas, enfilando el acantilado, se debe extremar las precauciones, sobre todo en el primer tramo, al poco tiempo bordeamos las paredes de la montaña y podemos apreciar unas imágenes del mar desde las alturas. Nos encontramos en un desfiladero con unas rocas impresionantes. 

Las panorámicas imponentes, debemos detenernos bastante a menudo para dejar pasar la gente, puesto que la senda es muy estrecha y aprovechamos para contemplar el mar desde el precipicio.  

Pronto, un poste nos informa de la ubicación de la cueva de Toni El Senyalat, (subiremos a la vuelta) y seguimos para pasar por la cueva Pepet del Morret, un pasadizo de rocas para encaminarnos hacia la Cala Moraig.

En pocos minutos, disponemos ante nosotros de unas fantásticas imágenes de la Cala de Moraig, después de pasar cerca de la Cova Domingo L’Abiar.

En este tramo el sendero se ensancha, unas escaleras de piedra llevan a la Cova de les Morretes. Observamos la Cala Moraig con su playa y la carretera que tomaremos luego para visitarla. 

Alcanzamos el final de la senda y bajamos por nuestra izquierda a la carretera, podemos ver la gran cantidad de coche aparcados, con acceso directo, motivo por el cual se concentra mucha gente en ese itinerario.

Seguimos por la derecha,  para dirigirnos a la cueva,  la bajada tiene bastante desnivel, que notaremos más al subirla. Las vistas de la playa son muy bonitas y tenemos la opción de hacer otra ruta más corta de la falla del Moraig, a nuestra  derecha, que dejamos para cuando volvamos a hacer otras rutas por la zona. 

En poco tiempo, bajamos a la cala para adentrarnos en la Cova dels arcs de Moraig, las rocas están pulidas por el agua y el trasiego de personas y debemos extremar las precauciones. El lugar es precioso. 

Antes de la bajada a la cueva dels Arcs de Moraig, subimos a un mirador donde contemplamos una panorámica de la zona.  

Regresamos a la carretera y nos espera una subida un poco pronunciada. Volvemos a la senda de la ruta de los acantilados y durante la vuelta, disfrutamos de las esplendidas imágenes del abrigo de la montaña mirando al mar. Nos detenemos a la altura de la Cova de Toni El Senyalat para subir a visitarla, se accede a ella por el sendero estrecho de la izquierda. 

Nos reencontramos con la bajada esta vez del principio de la ruta de los Acantilados de Benitatxell, para detenernos un ratito en la Cala de Llebeig, una playa de guijarros donde pudimos relajamos, mirando las gaviotas y escuchar los murmullos del mar.

Poco a poco, regresamos por el Barranc de la Viuda, que disfrutamos a esta hora de la tarde, hasta llegar al aparcamiento. 

Una ruta llena de contrastes de luz, con el mar de fondo y la montaña de compañera, así como las peculiares casas-cuevas de los pescadores. Unas vistas impresionantes de los cortantes y calas. Por la mañana a pleno sol, pero con sombra durante el regreso. Una ruta fácil, popular y muy concurrida. 

Os invitamos a que ojeéis nuestro diaporama de esta escapada en Youtube: 

Fotografías de Mari Carmen Calatayud Benavent

Encontraréis igualmente todas las fotografías de la ruta en nuestro Facebook, así como los videos de Relive y Wikiloc en los siguientes enlaces: 

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Hasta la próxima aventurer@s