Ruta de «La Penya Foradada y el Penyal Gros desde La Vall d’Alcalá,» “lugar de nacimiento de Al-Azraq” pasando por la Cueva del Moro.

Nos queda mucho por descubrir de la Vall de la Gallinera y sus ocho peculiares pueblos, a los cuales una visita resulta imprescindible, dado su cercanía, y los que, por ahora, solo hemos podido contemplar desde las alturas. Nuestra ruta empezó el 2 de febrero del 2020, en la bonita pedanía de Alcalà de la Jovada (pertenece al Valle de Alcalà en la Marina alta, Provincia de Alicante). 

La Vall d’Alcalà, en el interior de la Marina Alta, es también conocida como la Montaña de Al-Azraq. Esta figura en la que se dice, inspira la figura del Capitán Moro de las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcoi, Fue un guerrero rebelde, que se alzó contra el rey Jaume I en plena conquista cristiana del Reino de Valencia, allá por el siglo XIII. Al-Azraq nació en Alcalá entre 1218 y 1220 y era llamado el Blau (el Azul) por el color de sus ojos. En  la población de Alcalà de la Jovada, se pueden apreciar varias esculturas de este personaje histórico.

A continuación, os indicamos el enlace a las recomendaciones de rigor y avisos importantes a tener en consideración antes de emprender actividades de senderismo, así como la ficha técnica: 

ENLACE A RECOMENDACIONES Y AVISOS IMPORTANTE

Os dejamos el link del parking desde donde saldremos a buscar la plaza del Ayuntamiento del pueblo: 

Enlace al aparcamiento

Nuestro punto de inicio de esta excursión se sitúa en la Plaça Bisbe Vilaplana de Alcalá de la Jovada, donde se encuentra el Ayuntamiento, la iglesia y una fuente con el rostro de Al-Azraq. Seguimos por la calle en frente de esta estatua y salimos del pueblo. En pocos minutos, encontraremos nuestra primera parada. Se trata del  despoblado morisco de L’ Atzuvieta, «cuyas primeras referencias documentales datan de 1356».

Ahora, continuamos por la carretera hasta llegar a un camino de tierra, a mano derecha. Este se vuelve más pedregoso y va discurriendo por zonas de matorral y campos de almendros y olivos. Encontramos algunas ruinas diseminadas por el pequeño valle.

Pronto, alcanzamos una ruina, que bordea el camino. Tomamos el sendero, que nos muestra a lo lejos, la penya foradada. Debemos de poner especial cuidado, porque el camino no está marcado. No obstante, unos hitos indican por donde debemos continuar la ruta.

El camino asciende un poco, hasta conectar con la senda, que sube a la Foradada desde el “Passet de Benissivà”. Desvelándonos vistas fantásticas de La Vall de La Gallinera. Desde este punto, tomamos el camino a la derecha, para dirigirnos a la Cueva del Moro. Un enclave, cuya ventana asequible, nos brinda unas imágenes, con enfoque diferente de este precioso valle y su penya foradada.

Tras la visita a la cueva, volvemos sobre nuestro pasos y seguimos por la parte izquierda, bordeando la arista de la montaña. Eso si, sin quitarle ojo al valle, que nos subyuga y nos ofrece vistas hasta el mar. 

Proseguimos por la senda pedregosa. En todo momento, delante de nosotros la majestuosidad de la montaña con su agujero, nos guía. En pocos minutos, alcanzamos, sin demasiada dificultad, el arco de piedra. Es muy grande y en su punto interior más alto, tiene 5 m. Desde aquí, podemos distinguir hasta 6 pueblos del maravilloso valle de la Gallinera. Pueblos, que dibujan un puzle perfecto, entre ellos.

Cabe señalar, que esta primera parte hasta la Penya Foradada, se puede realizar con niños, con prudencia, como siempre. La segunda parte es un poco más difícil, dado lo arisco del terreno. Tras realizar muchas fotos y disfrutar de este maravilloso enclave, continuamos nuestro camino. Regresamos unos metros y rodeamos un poco el penyal, hasta llegar a la arista pero esta vez, yendo hacía el Penyal Gros, próxima parada.

Nos encontramos en el mismo epicentro, en cuanto a espectaculares panorámicas se refiere, de la Vall d’Alcalá ( a nuestra  izquierda) y la Vall de la Gallinera (a nuestra derecha). El camino se funde con la vegetación, pero no hay pérdida, tenemos como referencia a los imprescindibles hitos y al Penya Gros. Cabe destacar, que el día en que hicimos este recorrido, nos sorprendió gratamente, la cantidad de abejas con su peculiar bullicio, buen presagio.

Que lujo, descubrir a vista de pájaro, a algunos pueblos…

Llegamos al Peñal Gros, donde la altura nos depara la posibilidad de ver toda la línea montañosa, que separa los dos valles. Nos invade una sensación de libertad y serenidad. Un gozo! Aquí, con unas esplendidas panorámicas, descansamos a comer en el punto geodésico ( 854m). Tras el descanso, retomamos la marcha por la cresta hacia el Tossal dels Quartessos. Las vistas siguen siendo impresionantes

Con la ayuda de hitos a lo largo de este último tramo, alcanzamos un punto, donde la senda desciende junto a una pared de rocas. Mucho cuidado ahí, porque el terreno es muy resbaladizo, con una pendiente pronunciada acompañada de gravilla y piedras sueltas. Bajamos en zig-zag lateralmente y muy despacio. Sobre todo no confundir la planta de romero, con los espinillos, son agujas! 😉

Al final de la senda, tomamos dirección a la izquierda para atravesar varios campos de arboles frutales y olivos, hasta enlazar con la carretera, que nos conduce al pueblo y al parking, donde iniciamos esta increíble aventura. 

Una ruta fabulosa, que nos obsequia con preciosas vistas y perspectivas de paisajes durante todo el recorrido. Con maravillosos contrastes. Lo pasamos genial!. Prometemos volver pronto, para descubrir los 8 pueblos que conforman la Vall de la Gallinera

 

A continuación, os dejamos los enlaces a nuestras fotografías en Facebook, así como los tracks de Wikiloc y Relive. Añadimos la opción de descargarse el archivo GPX:

Fotografías de © Marie-Carmen Calatayud – @alustriel27
Nuestro video en Facebook
Track Wikiloc
Track 3D Relive
Archivo GPX

En el siguiente video de nuestro canal de YouTube, podéis visualizar las increíbles vistas, desde lo alto del Penyal gros:

Hasta la próxima aventurer@s!!!

(Texto y fotografías de ©Marie-Carmen Calatayud)