Cantabria: Pico Jano (1446 m.) desde Enterrias

Nuestra estancia en Cantabria en 2020 llega a su fin y no podíamos irnos sin descubrir el Pico Jano cerca del hotel donde nos alojamos en Enterrias. Un balcón privilegiado para contemplar la cordillera cántabra de los Picos de Europa, simplemente mágico. Una experiencia bucólica que no deja indiferente a nadie. Nos encantó pese a la aventura un poco descabellada y a la miríada de hormigas voladoras que encontramos en la explanada del mirador y punto geodésico. La flora endémica y las panorámicas son extraordinarias e impresionantes. Un lugar para perderse. 

Nuestro recorrido circular es de unos 11 kilómetros que realizamos en 4’5 horas aproximadamente.

A continuación, os indicamos el enlace a las recomendaciones de rigor y avisos importantes a tener en consideración antes de emprender actividades de senderismo y ganas de disfrutar y descubrir.: 

ENLACE A RECOMENDACIONES Y AVISOS IMPORTANTES

Salimos del parking del Hotel de Enterrías temprano para aprovechar la frescura de las primeras horas del día. 

ENLACE PARKING 

Cogemos el camino que está justamente detrás del hotel, en principio cómodo pero que poco a poco va ganando altura.

Llegamos a una bifurcación. Se nos presentan dos opciones: la primera es el camino de la derecha, senda que se debe tomar si se va con niños y la de la izquierda para los que prefieren arriesgarse e ir un poco a la aventura. Como no, nosotros optamos por el de la izquierda. No obstante las dos sendas se vuelven a unir más adelante. 

Nos adentramos en un bosque, cabe destacar que durante toda nuestra travesía del bosque oíamos el sonido  del cencerro  de una vaca que se iba aproximando muy cerca por momentos, lo que puso un poco de tensión a la aventura. 

De inmediato nos vemos sumergidos literalmente en un mar de helechos que intentamos atravesar como podemos, respetando siempre el entorno. Tuvimos que evitar un riachuelo al notar que nos íbamos enfangando dada la poca visibilidad del terreno, y llegamos a una explanada abierta.

Cruzamos esta zona de pastoreo plagada de telarañas y con un olor penetrante de menta. 

Pasamos el verjado y nos encontramos con la senda que comentamos al principio de la ruta. El trayecto está bien señalizado con postes. Seguimos subiendo y las crestas de las montañas van dibujando el paisaje.

De repente el camino desemboca en una explanada inmensa que nos descubre una esplendida panorámica de los Picos de Europa. Una sensación difícil de plasmar.

Seguimos por la senda de nuestra izquierda acompañados en todo momento por las impresionantes montañas que nos asombran. Divisamos a lo lejos el Pico Jano. 

El paseo hasta la atalaya y punto geodésico es entretenido y apreciamos multitudes de plantas, arbustos e insectos.

La senda está delimitada con palos para respetar el pastoreo y el entorno espectacular que nos rodea.  

Un último tramo de subida para llegar a la atalaya y el vértice geodésico (punto más alto: 1446 m)  . El Pico Jano situado en medio de La Liébana se encuentra equidistante de los Picos de Europa y de la impresionante montaña Palentina constituyendo un fenomenal mirador sobre ambos conjuntos de montañas, de los valles y algunos pueblos de esta comarca.  Una gozada, imágenes de ensueño.

Pudimos ver la llegada a lo lejos de una manada de cabras en el pico, estuvimos observándolas un buen rato, la verdad es que hubiésemos pasado el día allí. 

Un lugar privilegiado para relajarse y no parar de contemplar el entorno.

Con nostalgia, emprendemos la bajada, una pista muy cómoda, rodeados de vegetación y entre escobas. El camino se adentra en el bosque en la Sierra de Collaín. 

Vamos perdiendo altura torneando los pasos en los amplios zig-zag, pero sin perder las vistas maravillosas que nos ofrece el paseo. Cuando nos acercamos al bonito y tranquilo  pueblo de Dobarganes, apreciamos una fuente abrevadero para refrescarnos. 

Seguimos por la senda  rodeados de robles de gran porte y pequeños bosques más tupidos. 

Nos subyuga tanto el paisaje como la flora y fauna que los habita. Durante el trayecto estuvimos acompañados por un halcón que nos seguía a lo lejos, lastima que no quiso posar para la fotografía. 

Ya divisamos a lo lejos el pueblo. En pocos minutos entramos, tiene pocos habitantes, nos encontramos con una vaca y su becerro que estaban descansando a la sombra, molestos por las moscas.  

Un panel indicativo señala el recorrido de la ruta desde este pueblo. Nosotros seguimos por la calle principal para tomar la senda que nos conduce a través de un bosque de cuento a la senda que tomamos al principio de la aventura para llegar al pueblo de Enterrias. 

Nos esperaba el perrito que merodeaba siempre en los alrededores del hotel. Un simpático can, con una preciosa mirada, que como bien se dice, vale más que mil palabras!. 

Una ruta admirable que nos dejo fantásticas sensaciones y que os animamos a realizar, siempre que tengáis ocasión. 

En los siguientes enlaces podréis ver todas las fotografías de la ruta, el video track de Relive y el track de Wikiloc: 

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Hasta la próxima aventurer@s!!!!