Ardales, Caminito del Rey.

Hace unos días tuvimos el privilegio de realizar la que, hasta ahora, podríamos decir que es la ruta más espectacular de todas las que hemos hecho. Se trata del famoso Caminito del Rey, en la provincia de Andalucía, en Ardales, cerca de Málaga. Una ruta emblemática, mundialmente conocida debido a la peligrosidad que presentaba el mal estado del sendero años atrás, hasta que en 2015 se volvió a construir un nuevo camino de pasarelas un metro y pico sobre el antiguo sendero. 

Para llegar a la zona (en nuestro caso desde Valencia), hay que ir en dirección a Ardales, y unos pocos kilómetros antes de llegar a dicha localidad nos desviamos a la izquierda, para más seguridad os dejamos el enlace de Google Maps que os llevará hasta el parking donde teneis que dejar el coche: 

PARKING CAMINITO DEL REY, ENTRADA NORTE.

Este enlace os lleva al parking de pago que hay en la zona, un parking no lo suficientemente grande que se llena a primera hora, nosotros llegamos a las 12:00 del mediodia y ya estaba lleno, pero siguiendo unos metros más adelante pasamos por un pequeño túnel y giramos a la izquierda subiendo hacia El Mirador donde encontramos un pequeño parking gratuito que si está lleno podemos dejar el coche en los laterales del camino siempre y cuando no se obstaculice el paso de otros vehículos. 

Algunas personas dicen que hay posibilidad de comprar las entradas en taquilla, pero nosotros no quisimos jugárnosla ya que el trayecto en coche es bastante largo, así que las compramos por internet con mucha antelación, se pueden comprar en la misma página del caminito de la que os dejamos el enlace a continuación: 

COMPRA DE ENTRADAS. 

El precio de la entrada es de 10€ (sin guia, la visita con guia vale 18€), aparte  hay que sumarle el precio del billete del autobús lanzadera que, una vez acabada la visita, os llevará de vuelta hasta el parking donde teneis el coche. El billete del autobús se puede comprar junto con las entradas del caminito, tiene un precio de 1,55€, también vimos que algunas personas se subían al autobús sin el billete y lo compraban en el mismo momento. 

El caminito podemos dividirlo en 3 partes: La primera es el acceso desde el parking hasta la taquilla (una distancia de un kilómetro y poco más, que se recorre en unos 15 minutos), la segunda parte es el caminito en sí, el cual tiene una parte de pasarelas, después una parte de bosque y otra parte de pasarelas, y la tercera parte es cuando se terminan las pasarelas una vez cruzamos el puente hasta que llegamos al autobús, en total se tarda unas 2 horas y media, se puede alargar más ya que una vez dentro del recorrido se puede parar a descansar o disfrutar de las vistas en las zonas con bancos que hay. 

Una vez explicados los aspectos básicos para que sepais a lo que vais, os detallamos un poco el recorrido. Una vez que dejamos el coche en el parking caminamos junto a la carretera hasta encontrarnos con la entrada a un túnel, en el cual vemos una señal. 

El túnel no es muy largo ni muy oscuro, pero conviene tener un poco de luz a mano, aunque sea con la linterna del teléfono móvil. Una vez que lo atravesamos empezamos a caminar por un paraje boscoso junto al embalse, un agradable paseo donde atravesamos un segundo túnel mucho más amplio y en pocos minutos llegamos a la taquilla/entrada del Caminito. 

En unos 15 minutos llegamos a la taquilla donde esperamos que se formen los grupos de cada turno, esta zona dispone de unos servicios y máquinas expendedoras de bebidas frescas (hay que aprovechar esta zona ya que durante el recorrido no hay ningún servicio). En cuanto llega nuestro turno pasamos por la taquilla donde se nos da un casco de plástico y una rejilla higiénica para la cabeza, se nos dan unas indicaciones y unas normas para realizar el recorrido y en unos minutos ya estamos dentro. 

Aquí empieza el recorrido a través del desfiladero, primero caminamos junto a la presa y unos metros más adelante llegamos a las primeras pasarelas donde empezamos a disfrutar de las maravillosas vistas que nos ofrece este paraje. La zona está poblada por infinidad de aves de toda clase. 

La altura es impresionante, no apta para personas con vértigo. 

El camino es muy seguro y cómodo, las pasarelas están junto a las paredes del desfiladero y disponen de un cable de vida al que se puede agarrar si se tiene miedo. 

Durante todo el recorrido nos encontramos con gente del equipo de seguridad que recorre el sendero por si alguna persona tiene alguna urgencia o necesita algún tipo de ayuda. 

Tras el primer tramo de pasarelas llegamos a tierra firme, ahora toca un camino de tierra por medio del bosque con agradables sombras y bancos donde se puede parar a descansar o comer. 

Desde aquí se puede apreciar a lo lejos el puente que cruzaremos más adelante. 

Durante el paseo por la zona de bosque pasamos junto a un refugio de murciélagos y vestigios de puentes y paredes de la época de construcción de las primeras pasarelas. 

Tras este paseo por el bosque subimos por unas escaleras que nos llevan de nuevo a las pasarelas, en este nuevo tramo hay un poco más de altura que en las pasarelas anteriores. 

En este punto ya podemos ver a la otra parte de la pared vertical la vía férrea por donde pasa el tren atravesando las montañas. 

Al girar una de las curvas vemos que ya tenemos el puente a pocos metros frente a nosotros. 

Aprovechamos la bonita panorámica para tomarnos un selfie juntos. 

En una de las puntas hay un pequeño balcón con el piso acristalado desde donde se puede apreciar la altura que hay bajo nuestros pies. 

Este tramo es espectacular, las paredes llegan a los 300 metros de altura. 

En la siguiente fotografía se puede apreciar el antiguo Caminito. 

Llegamos al punto más temido por muchos, realmente es donde más disfrutamos de las vistas y las múltiples sensaciones que nos ofrece, se trata de la pasarela colgante de poco más de 30 metros de longitud la cual está suspendida en el aire a más de 100 metros de altura, un puente de metal con piso de rejilla a través del cual se ve todo el vacío bajo nuestros pies, el puente se mueve un poco con las rachas de viento. 

Tras cruzar el puente viene una curva bastante vertiginosa en la que hay una rampa donde es fácil resbalarse, este punto es bastante estrecho y se aprecia mucho la altura. 

Tras superar esta vertiginosa curva llegamos al tramo final de pasarelas, bajamos unas escaleras y un último tramo recto nos lleva hasta una zona con bancos de madera. 

Desde esta zona podemos ver el último tramo de pasarelas. 

A partir de aquí vamos bajando hasta llegar al pie del embalse junto al que caminaremos unos metros hasta llegar a una zona en la que dejaremos los cascos y a 300 metros de esa zona llegaremos a la parada del autobús que nos lleva hasta el coche. 

Un paseo espectacular que se nos hizo corto, estábamos disfrutando tanto que no nos hubiese importado volverlo a hacer en el otro sentido o que hubiese durado 3 horas más, las sensaciones con las que salimos de la zona fueron muy buenas, la verdad merece mucho la pena. 

En el siguiente enlace a nuestro Facebook  podréis ver el reportaje fotográfico del recorrido por las pasarelas: 

GALERIA DE FOTOS EN FACEBOOK.

A continuación os dejamos con un video resumen colgado en nuestro Facebook: 

ENLACE VIDEO FACEBOOK

Si tenéis ocasión no dejéis escapar la oportunidad de visitar este maravilloso paraje. Hasta la próxima  aventurer@s!!!